¿Tienen sentido los eventos físicos en la era digital?
Ya, ya… está claro… pero déjame que lo diseccione un poco…
¡Escalpelo!
Volviendo de la Feria de Sevilla voy preguntándome: estando en un mundo donde (casi) todo puede hacerse online… ¿cuáles son los alicientes de juntarnos en un sitio físico, a una hora concreta, con personas de carne y hueso?
La Feria, al fin y al cabo, es uno de los eventos más masivos, caóticos y socialmente densos del año. Nada de streaming. Nada de newsletters. Nada de “ahora me conecto”. Si quieres participar, hay que estar. Literal y físicamente. Con los pies en el albero, el cuerpo en la caseta, el ánimo, la etiqueta, el abrazo y la presión del ambiente.
Una compleja combinación de variables en la que debe estar la clave.
Tomo de punto de partida que los eventos físicos no se hacen con el único objetivo de informar (tal vez alguien si los haga para eso). Se hacen para conectar. Para construir comunidad desde lo tangible. Para tejer relaciones que se alimentan de matices imposibles de capturar por escrito: un gesto, un tono, una pausa. El famoso “pasilleo” de los congresos que justifica la asistencia, las conversaciones entre acto y acto, entre copa y copa, que no salen en el acta ni en el WhatsApp.
El valor del cuerpo presente
ESTAR, no se puede digitalizar. Estar presente. Estar disponible. Estar atento. No repartido entre pestañas, hilos o chats. No detrás de una cámara apagada. Sino realmente allí. Escuchando. Mirando. Compartiendo el mismo aire.
Lo digital permite ampliar horizontes, trabajar con personas de todo el mundo y compartir conocimiento con más eficiencia que nunca. Pero hay un punto en el que lo digital, por muy útil que sea, se vuelve plano. Inodoro. Insípido. Sin textura. Sin conflicto. Sin contradicción. Y sin contradicción, no hay vínculo profundo.
Los eventos físicos, por el contrario, te confrontan con lo imprevisto. Con lo incómodo. Con lo inesperado. Te sacan de tu burbuja. Te mezclan. Te hacen rozarte —en todos los sentidos— con lo humano.
Son una oportunidad EN DIRECTO para ser y desarrollarte. Lo que sucede no se puede dejar en no leído. Esto es un problema para el que puede no tener las cosas claras pero, al mismo tiempo, es una propuesta de valor impagable para el que está intentando entender y evaluar a los demás, por el motivo que sea (contratación, colaboración… confianza)
Community building: el arte coser vínculos
En mi experiencia como organizador de eventos (perdí la cuenta al pasar el millar), he tenido la suerte de ver de todo. Eventos masivos con luces y escenario. Encuentros íntimos en salas de reuninón o bares. Talleres intensos y ferias abiertas. Y siempre se repite lo mismo: lo importante pasa entre lo planificado.
Bueno, no sé si «lo importante» es preciso. Tal vez, lo que resulta relevante. Diferenciador. Aquello que no te podrías haber llevado si la actividad compartida hubiera sido en otro formato.
Lo importante pasa cuando dos personas se quedan hablando mientras recogen las sillas. Cuando alguien se acerca tras una ponencia y dice: “Eso que dijiste… me pasó a mí también”. Cuando alguien decide volver a venir la próxima vez, no por el contenido, sino porque se sintió parte de algo.
Por fortuna, eso es algo que nos sucede muy a menudo en los Startup Weekends y los Silicon Drinkabouts (entre otros eventos). Pasan cosas que nadie esperaba y que, sin embargo, son las que provocan que algo no planificado pase en el futuro.
Lo de “sentirse parte de algo” no se puede descargar. No se puede ver en diferido. Hay que vivirlo.
Y eso requiere espacio, tiempo y presencia.
Marca personal tangible
Para los que la marca personal se ha convertido en una tarea recurrente, el evento físico tiene además un valor fundamental: mostrar lo que no cabe en un post. No eres sólo lo que publicas. Eres cómo llegas, cómo saludas, cómo escuchas. Cómo tratas al resto de participantes. Cómo te vas.
Tu energía se percibe. Tu coherencia también. No hay storytelling que compita con eso. Y tiene más peso que un puñado de artículos de estos en Linkedin.
En redes puedes editarte. En persona, no hay margen. Y eso es bueno. Porque genera confianza. Porque cuando alguien te conoce en vivo, confirma (o no) lo que proyectas online. La marca personal no es sólo contenido, es también presencia.
La serendipia que te llevas
Las experiencias en vivo y en directo generan un tipo de contenido que no se diseña, ni se programa, ni se publica. Pero que vale oro.
Aquello que ocurre cuando alguien te hace una pregunta que nunca te habías planteado. Cuando una charla te enciende una idea que no habría aparecido de otro modo. Cuando ves cómo otros hacen y eso te inspira a hacer distinto. Es el contenido invisible. El que no puedes guardar, pero se te queda pegado gracias a la serendipia del evento cuyo combustible es el tiempo.
Algo que sólo ocurre en los eventos físicos.
Entonces… ¿por qué seguimos haciendo eventos?
Yo creo que, aunque en ocasiones nos puedan parecer ineficientes, lentos o analógicos… son profundamente humanos.
Porque hay aprendizajes que necesitan contexto, atmósfera, mirada compartida. Deben ser inmersivos. Como el curso de inglés en Londres o el taller de cocina con las manos en la masa.
Hay una gran descarga de información en lo emocional. Y no es algo que podamos exportar en PDF.
Y sí: porque necesitamos que nos vean. Que nos escuchen. Que nos huelan. Que nos digan «se a qué te refieres aunque no lo sepas explicar (verbalmente)» o “yo te conozco, pero de verdad”. Que nos inviten a una conversación que empieza en lo profesional y acaba siendo otra cosa.
Otro día habría que hablar de las sobremesas…
La Feria es un buen ejemplo. El evento físico sigue siendo el mejor espacio para que pasen cosas que no estaban previstas.
Y para quienes trabajamos creando experiencias, conexiones y cultura emprendedora, eso no es un detalle menor. Es la clave misma para que lo que hacemos, funcione.
En una época de digitalización extrema, el encuentro físico es lo verdaderamente disruptivo.
Esto y muchas otras ideas que no deberían caber en una reunión de Zoom… están en La lección pendiente. Un libro raro, como un congreso sin networking, pero lleno de cosas que ojalá se hablasen más. Te dejo el enlace por si quieres echarle un vistazo: 📖 https://amzn.eu/d/9yLHl9k



