Cuando te lanzas con algo nuevo (sea escribir un libro, crear un proyecto o comenzar un doctorado), el mayor desafío, superado dar el primer paso, se encuentra en mantener firme la visión a largo plazo mientras avanzas entre dudas y obstáculos. Sin embargo, al caminar hacia esa visión, es frecuente descubrir cosas inesperadas que ponen a prueba nuestra idea original. Y ESO ES BUENO.
Ahí es cuando entra en juego una proceso clave del enfoque Lean Startup: pivotar. No se trata de abandonar tu visión inicial, sino adaptarla y ajustarla en función de lo que aprendes por el camino. Implica cuestionar, decidir y redefinir tu dirección con flexibilidad para seguir avanzando de manera eficaz.
En este proceso continuo se activa el ciclo Lean:
🔄 Learn (Aprender) → ¿Qué nuevas oportunidades o desafíos estoy descubriendo mientras avanzo?
🔄 Build (Construir) → ¿Qué debo crear o cambiar en mi estrategia para responder a lo aprendido?
🔄 Measure (Medir) → ¿Cómo puedo validar rápidamente si estos cambios funcionan o no?
Con La lección pendiente (https://amzn.eu/d/5QSYnRH) me ha tocado mirar más lejos que la meta inmediata de publicar. He tenido que construir y sostener una visión clara sobre el sentido profundo de esta obra dentro de 3, 5 o incluso 10 años, adaptándola en cada paso según lo aprendido. Pero estoy seguro de que no lo he conseguido. La realidad cambia permanentemente.
Podría parecer que los pivotes son evidentes y que se muestran subrayados con un fluorescente… pero casi nunca es así. Una gran duda rodea estos momentos en los que toca optar por A… o B (o C, o D…)
Por lo tanto, la VISIÓN, como competencia en el emprendimiento, no es sólo imaginar lo que quieres hacer, sino mantener la mirada puesta hacia adelante, sabiendo que pivotar no es fracasar, sino avanzar con inteligencia hacia el futuro que realmente deseas.
📌 ¿Tienes una visión clara de tu vida a nivel personal o profesional? ¿estás preparado para pivotar cuando las circunstancias lo exijan? ¿eres capaz de darte cuenta de cuándo lo requieren?









