Hoy ya está lista la versión en papel de La lección pendiente 🥳
>>> https://amzn.eu/d/8m8uPQB
Autopublicar ha significado mucho más que conseguir un ISBN o diseñar una portada. Ha implicado gestionar y movilizar recursos personales, técnicos y emocionales. Una especie de MBA exprés en autopublicación (eso sí, sin diploma ni toga).
Mientras abordaba cada tarea, pensaba en todas esas asignaturas tradicionales que cursamos en la formación obligatoria, que pocas veces nos explicaron desde un enfoque real y aplicado al día a día laboral:
📌 ¿Diseñar la portada? Para Plástica que se llamaba en mi época, o mejor aún, una clase específica de Diseño Gráfico. ¿Te imaginas?
📌 ¿Escribir con claridad, comunicar ideas complejas? ¿Adaptar el texto al público objetivo? Lengua y Literatura, pero con enfoque comunicativo aplicado, no sólo análisis literarios.
📌 ¿Promocionar en redes sociales? También para Lengua, ¿no? ¿O usar el lenguaje para vender no está bonito? Un poquito de Marketing básico no estaría mal para ayudar a los estudiantes a gestionar de verdad sus redes y su futura marca personal. Las herramientas ya las tienen, pero sin instrucciones.
📌 ¿Elegir nombre (naming) o tipografía? Comunicación o Identidad Visual, en lugar de limitarnos a usar Arial… o Comic Sans en Word. Plástica también valdría para esto.
📌 ¿Ponerle precio al libro? Matemáticas aplicadas o Economía real, costes fijos, variables, margen, amortización… no es una empresa pero un libro es casi tan claro con la simulación del puesto de limonada.
📌 ¿Gestión del proyecto editorial? Eso podría haber sido un Proyecto Basado en el Aprendizaje (PBL) perfecto para clase. Transversal. Multidiciplinar.
Precisamente una de las apuestas clave en La lección pendiente va en esa dirección: no tanto ampliar el espacio específico de la «iniciativa emprendedora» como asignatura aislada, sino integrar la iniciativa emprendedora en todos los saberes tradicionales.
Por ejemplo, que cuando estudiemos microbios en Biología, nos cuenten también cómo podríamos ganarnos la vida trabajando en un laboratorio de análisis, o que cuando hablemos sobre animales, nos expliquen las distintas opciones profesionales que tiene un veterinario. Por ejemplo.
La iniciativa emprendedora debería ser transversal, una mirada práctica presente en toda la educación, y no una asignatura aparte. Trabajar de adultos no parece ser algo opcional para la gran mayoría de personas. Tendría sentido preocuparse por ello lo antes posible.
🎸 Es como si en Música no sólo aprendiéramos solfeo, sino también cuánto gana un bajista por cada disco vendido o por qué, para muchos músicos, es más rentable un concierto que vender mil copias de un álbum.
📌 ¿En qué otras asignaturas crees que podríamos incluir este tipo de aprendizajes prácticos (y económicos) sobre cómo poner esos conocimientos en uso?







